lunes, 4 de octubre de 2010

Atrapada en el mundo real

Dorita es una señora mayor que no tiene mail, ni sabe mandar mensajes por celular, ni tiene celular ni vale la pena explicarle qué es el Internet. Dorita tiene otras costumbres. No chatea, se junta a charlar con amigas y a jugar a la canasta. No usa el delivery, ella cocina y le gusta. Split jamás, ella se abanica. Si le decís que subiste una foto te pregunta a qué piso, si le contás que tenés Wi Fi te pasa la receta de algún remedio casero. Ella te rellena las aceitunas una por una, te ata el matambre, te martilla las milanesas, y convierte las frutillas en mermelada. Dorita vive en su mundo, en un punto no entiende nada, entonces cuando le conté que mi laptop tenía un problema de software porque me la pasaron del Vista al XP, sin darse cuenta que los drivers no eran compatibles, cuando le conté esto, se desesperó. Pensó que había tenido algún quilombo con la ley y me ofreció la casa de campo de su hijo Arturo para refugiarme. O la vez que le traté de explicar que con mi teléfono se podía usar el Messenger, y me dijo que si tenía permiso para portar uno de esos y que no lastimara a nadie por favor. Le costó mucho entender que mi pendrive no era un juguete sexual y que el control remoto de la cochera no servía para prender la tele. Por un momento pensé en explicarle todo, detalladamente, hacer una estrategia perfecta para que entendiera cómo funcionaba el mundo hoy, y lo de Internet y la tecnología, me armé un plan infalible que la rescataría de la ignorancia virtual, pero, empecé a tener dudas y decidí que al no explicarle la estaba salvando de algo, que lo correcto era no contarle nada, dejarla así, casi virgen, fue entonces que decidí hablar con ella de cosas que mucha gente de mi edad no entiende, de cómo hacer para que la papa no se oxide, o cómo lograr que la torta te quede pareja. Me pasó millones de secretos gastronómicos y me enseñó a hacer dobladillos, pegar botones y hasta cambiar un cuerito. Pero, un día así como de la nada me preguntó, “Vicky, todo el mundo está hablando de Facebook, creo que se llama así, sabes que es?” Y le dije “Ni idea Dorita, ni idea”.

1 comentario:

  1. Me gustaría ser Dorita por una semana... descansar los ojos de esta luz con letritas. Lindo cuentito. Me hago fan del blog.

    ResponderEliminar